Smorl y CCC | De Interés Científico | Boletin de la SMORL | Año 7, Volumen 1





Dr. Jaime López López
Presidente de la SMORL y CCC

Mensaje Del Presidente

Es un honor para mi recibir el cargo de Presidente de esta sociedad, sé que es una gran responsabilidad dirigir sus destinos, pero también sé que apegándonos a nuestros estatutos, y con nuestra mejor intención, lograremos alcanzar la superación académica de todos nosotros, que es el fin principal de nuestra sociedad.

Los invito a reflexionar sobre un viejo proverbio: “la unión hace la fuerza”. Este es el camino, sólo unidos nos haremos fuertes, sólo unidos alcanzaremos grandes metas, sólo unidos lograremos hacer de esta sociedad, una sociedad de alto nivel académico con proyección internacional.

Tenemos claros ejemplos de la grandeza de algunos de nuestros socios que han alcanzado metas muy relevantes, incluso en el ámbito internacional, esto me hace reflexionar, sobre que unidos, ninguna meta será para nosotros inalcanzable.

El continuo crecimiento de la sociedad y el prestigio alcanzado por el arduo trabajo de cada unos de sus miembros, inevitablemente nos ha conducido a que más socios quieran integrarse a las mesas directivas, bienvenidos sean todos. Sin embargo, es claro que cuando dos o más socios deseen alcanzar el máximo honor en esta sociedad, será la asamblea la que elija a su líder, a través de un proceso democrático perfectamente establecido en nuestros estatutos.

A este respecto es necesario ser más incluyentes y favorecer la participación de todos y no a la inversa, ya que mientras más excluyentes seamos, más divisiones propiciaremos.

No se puede negar que la gran variedad de criterios, caracteres y maneras de ser de nosotros, en ocasiones nos ha llevado a confrontaciones, lo que nos coloca como contrincantes, pero nunca como enemigos, ya que esta gran diversidad de ideas es lo que ha llevado al engrandecimiento de la nuestra sociedad. En este punto me quiero detener para citar las palabras del Doctor Jorge Corvera Bernardelli, pronunciadas en su discurso de toma de posesión de la presidencia de esta sociedad: “Esta es la arena limpia de los debates, donde invariablemente el que mejor trabaje, con entrega y pasión, será quien se destaque sobre los demás.”

Sin embargo, todas estas inquietudes, deben ser manejadas en forma ordenada, para no caer en el caos, lo que inevitablemente nos llevaría a la extinción. Todas las opiniones pueden ser consensadas, y en forma unida ser canalizadas para lograr las metas trazadas. Para esto es necesario que la mente supere al sentimiento. Es necesario provocar los debates, pero no las peleas; ser respetuosos de las ideas y puntos de vista de nuestros compañeros; es necesario defender nuestras posiciones con vehemencia y razonamiento, pero nunca con terquedad; es necesario pensar con rigidez, pero a su vez ser nobles; debemos ser humildes y nunca soberbios, pero lo más importante, necesitamos ser leales a nosotros mismos, a nuestras familias, a nuestros compañeros, a nuestra sociedad y a nuestra patria. Por una sociedad de vanguardia...